El fantasma de la inflación energética
Eramos pocos y parió la abuela. Por si no era suficiente sombrío el panorama (recesión, paro, deflación inmobiliaria…) ha aparecido el fantasma de la inflación energética para acabar de ponernos los pelos de punta.
Han bastado unas palabras mínimamente optimistas de Bernanke para que el crudo emprenda una subida libre situándos por encima de los 50 dólares y alcanzando su valor máximo en diez semanas. El presidente de la FED se limitó a pronosticar un posible fin de la recesión en USA - que no crecimiento apreciable - para finales de este año. Y como excusa ha bastado. El crudo reaccionó inmediatamente al alza ante la remota posibilidad de una recuperación de la demanda.
Lo preocupante no es esta subida, por virulenta que haya sido, que lo ha sido, sino la señal que nos deja. Parece que hay ganas en el mercado de que el crudo suba, y si no hay motivo, ya inventaremos uno. Espero equivocarme, pero no descartaría un barril de brent por encima de los 70 euros en los próximos tres meses. Un golpe más a la ya tocada economía española.