El déficit de Alemania, por las nubes

Según hemos conocido hoy, el Consejo de Ministros alemán ha aprobado el proyecto de ley para los presupuestos públicos de 2010, que prevé un déficit de 86.100 millones de euros, una cifra récord para Alemania. Y podría ser peor; según admitió el ministro de Finanzas Peer Steinbrück, el déficit podría superar los  100.000 millones de euros por las ayudas al sector bancario. Visto lo visto, el déficit alemán no volverá a estar por debajo del 3,0% del PIB -tope establecido por el Pacto de Estabilidad- antes de 2013 (Para este año, se espera que el déficit sea de cerca del 4% del PIB, mientras que el del año próximo equivaldría a un 6%)

Steinbrück advirtió que, pese a lo delicado de las finanzas públicas y a la necesidad de retornar a la senda de la consolidación presupuestaria, sería un error caer en la tentación de aumentar los impuestos, por el impacto que tendría en el crecimiento económico, aunque señaló que tampoco hay margen para una rebaja fiscal.

A una situación parecida se enfernta España.  Ya advirtió el defenestrado Solbes, en uno de sus escasos ataques de realismo, que no había margen en la política fiscal (el plan de rescate del sector financiero se ha llevado todos los recursos). Es necesario replantearse el estado del bienestar, o mejor, cómo se financia el estado del bienestar. Cheques-bebé, ley de dependencia, los famosos 400 euros, la indemnización de 45 días… pueden ser un lujo en los tiempos que corren. Por impopular que sea, es probable que sea necesario recortar las prestaciones sociales a la espera de días mejores.